Ya es de noche y el sol se fue a dormir,
todo preparado ya no hay marcha atrás.
Siente frío, siente miedo
pero hay sueños que cumplir.
Lágrimas y abrazos antes de partir,
palabras en llanto para despedir.
Nadie sabe si logrará sobrevivir,
una manta de equipaje y algo de comer.
Ya ha subido a la patera, treinta van con él,
y en sus ojos la promesa de que va a volver.
El viento y el anochecer,
al mar lo entegará con rumbo al norte
dejando todo atrás.
Todo el cuerpo empapado
de cabeza a piés
con un remo en cada mano
reventándose la piel.
Siete de ellos se han ahogado
¿quién irá después?
ya es de día y en la orilla
sólo quedan diez cuerpos sin vida
que murieron por querer
mandar al otro lado un trozo de este pastel.