Unos cables cruzan mi tejao,
sirven para conducir al ganao.
Mueven condiencias por radio-control,
misericordia del gran orador.

Allí donde esté la noticia, allí estaré yo,
solo diré lo que quieren que diga,
y tu a creértelo...

No hay límites claros,
están por definir.
No te aturda el engaño,
escapa del redil.

Cuentos de antenas adornan el cielo,
para ahuyentar la mirada del suelo.
Voz servicial el cronista del clero,
mano invisible, pico carroñero.

Titiriteros, bufones, toreros,
intelectuales gozosos de espejo.
debates que huelen peor que el retrete
Obispos que cobran altos aranceles.