Compañera, ¿dónde estas?
hoy del sueño desperté.
El cielo se entristeció,
esta tarde vi llover.
Oprimidos, mil fronteras,
guerra y destrucción.
Alguien dijo: qué esperabas,
ya no hay solución.
Las calles de mi ciudad,
están ciegas para ti.
Todos bailan a su son,
es absurdo resistir.
Los alambres del sistema
no dejan volar.
Es más fácil resignarse,
que reivindicar.
Que fue de aquella ilusión,
ese vivir sin claudicar.
Con paso firme y corazón,
entre la mediocridad.
En cualquier rincón de un bar,
una vida se truncó.
El bebió para olvidar,
que no habrá revolución.
Las maletas van cargadas,
de lunes al sol,
la esperanza soterrada
no se arrodilló.
...creo estar viendo, viendo algo al final.